Cuando salimos afuera y nos enfrentamos a la tierra de lo desconocido, nos petrificamos. Nos da miedo seguir, nos desorienta esa nueva vida. Nos desconcierta el que nos cueste pararnos frente a ese mundo novato. Uno espera de sí mismo cosas grandes, autenticas, que sorprendan a ese nuevo mundo. Pero, cuando respondemos solo con miedos e inseguridades, todo se pone aun más difícil.Dalo por hecho, la gente va a hablar de vos, va fijarse en cada nueva cosa que hagas, no importa quién seas. En esos casos, solo esta en uno tomar confianza y pisar con firmeza en cada Jugada. Hagamos oídos sordos a la muchedumbre exhaustiva. Que como siempre, sólo uno sabe y conoce bien sus verdaderas raíces.
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